Malvinas: retomando el diálogo

Hace uno pocos días, el vicecanciller británico, Alan Duncan, visitó la Argentina y mantuvo con la canciller de nuestro país, Susana Malcorra, reuniones de trabajo en las que se trataron temas tales como la lucha contra la corrupción, la cooperación en materia de ciencia y tecnología, la no proliferación de armas de destrucción masiva, la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado. Asimismo, Gran Bretaña reafirmó el apoyo a la Argentina para la Presidencia del G20.

Tras dicho encuentro, el gobierno argentino y el gobierno británico han emitido un Comunicado Conjunto, en el que, entre otras cosas, manifestaron la intención de establecer conexiones aéreas adicionales que conecten en forma directa al continente con las Islas Malvinas y permitan generar vínculos de cooperación.

Es importante señalar que todos los temas abordados deberán en cada caso ser objeto de acuerdos específicos ulteriores, lo que requerirá de conversaciones y negociaciones de tratamiento particular. Ello implica que no se decidirá la modificación de ninguna norma existente sin negociar previamente todos los detalles y luego de evaluar todos los aspectos relevantes a considerar. De ningún modo se introducirán precipitadamente y de manera unilateral modificaciones a las licencias o concesiones de pesca y de exploración o explotación de hidrocarburos.

El comunicado emitido es auspicioso en tanto significa retomar la vía del diálogo, la cooperación y los contactos frecuentes que permitan generar una relación de confianza mutua y un clima positivo para abordar la cuestión de soberanía.

En el mismo sentido, se ha manifestado el Presidente Mauricio Macri en su exposición ante las Naciones Unidas, haciendo especial énfasis en que avanzar en la relación bilateral de modo amigable puede ser mutuamente beneficioso y nos permitirá avanzar en esta cuestión que hace dos siglos los argentinos reclamamos.

En modo alguno puede interpretarse que el mencionado comunicado relega el reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Interpretarlo de ese modo es un gran error. La posición argentina en cuanto a nuestro reclamo de soberanía sobre las Islas es firme, categórica e inalterable.

Después de muchos años, se inicia un camino de diálogo con Gran Bretaña que estaba trunco. No es posible recuperar el ejercicio de la soberanía a partir de discursos beligerantes de alto impacto que nos alejen de los interlocutores obligados. El camino que elegimos es el de construir confianza, porque la historia nos enseña que las bravuconadas resultan contraproducentes. Se trata de un modo de aproximación racional que no resigna un ápice de los legítimos derechos argentinos, sino que pretende establecer las bases que permitan consolidar el mejor espacio para proyectar la posición nacional.

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